Macarena Fatne (1990) es una pintora, diseñadora gráfica y selectora musical viviendo en la ciudad de Buenos Aires.

Sus obras podrían catalogarse como geométricas o abstractas, pero hay algo más: son imágenes inspiradas en el mundo onírico, donde la oscuridad hace cortocircuito con la luz y el color. Cuando uno las ve aparece cierta sensación musical, como si el cuadro fuera la piel de una canción. Las pinceladas podrían compararse con notas y la combinación de colores se transforma en una melodía suave. “Mis composiciones empiezan con líneas abstractas o geométricas, después se va armando un mundo onírico con animales extraños y con tintes ancestrales. Cada animal tiene desordenadas las partes de su cuerpo o se transforman en otra cosa”.